Pareja de boda cogiendo manos en corazon

Detalles clave que hacen de una boda un evento único e inolvidable

Entrar a la iglesia del brazo del padre, caminar hasta el altar ataviada con un vestido de ensueño, recibir la bendición de Dios, para luego celebrar el acontecimiento en una hermosa fiesta, es el sueño que las mujeres tienen desde que son niñas y que, llegado el momento, quieren convertir en una maravillosa realidad. Para que esto suceda hay que considerar una gran cantidad de aspectos. Conoce cómo organizar la boda ideal.

Puede quizás sonar a un estereotipo o cliché, como se quiera catalogar, pero no hay una cosa con la que haya soñado más una mujer, o la mayoría de ellas, que con el día de su boda.

Cumplir este sueño no es tarea sencilla. Celebrar una unión matrimonial pasa por una gran cantidad de detalles que se deben planificar. Y es que realmente puede llegar a ser abrumador el gran trabajo que implica organizar una boda, empezando por escoger la fecha, el lugar, las invitaciones, decoración, música, el vestido de novia, vestuario del novio y la madrina, el cortejo, el menú, los tentempiés, los recuerdos y más.

Sin duda, la pareja de novios necesita ayuda y tener ideas claras. En este artículo se presentan algunos aspectos que se deben tener en cuenta para que ese día sea tan especial como se ha imaginado.

Tener una organizadora de boda es lo ideal

Lo ideal para que la ceremonia y la fiesta de boda sean memorables, únicas y sencillamente hermosas, es contratar organizadora de bodas que se encargue de convertir en realidad todo lo que la pareja tiene en mente para el mejor día de sus vidas.

Contar con el apoyo de un equipo de Wedding Planners, como también se le conoce, es la mejor decisión, ya que permitirá que la pareja pueda disfrutar el proceso de planificación, sin estrés ni sobresaltos, y para que en ese día tan especial, lo único que sientan sea una completa felicidad.

El trabajo de una organizadora de bodas se centrará en guiar, asesorar y encontrar los mejores proveedores para llevar a la realidad la boda que la pareja tiene en mente. 

El traje de novia es uno de los grandes protagonistas

Obviamente la pareja de recién casados son los protagonistas de una boda, pero sin duda algo que se va a robar la atención de todos los presentes es el traje que lucirá la novia. Cuando sale la novia luciendo su atuendo, es uno de los momentos de impacto, casi igual que cuando se escucha la icónica frase: “los declaro marido y mujer”.

Elegir el traje ideal no es tarea fácil, porque las opciones son, puede decirse, infinitas. Una manera de acercarse más rápido a esa meta de conseguir el atuendo perfecto, es recurrir a marcas reconocidas que tengan diversas alternativas o diseñen y confeccionen el vestido de ensueño a medida.

Por ejemplo, comprar vestido de novias HEREDA NOVIAS es una excelente decisión, al tratarse de una firma con más de 34 años de trayectoria. Su equipo de profesionales están capacitados para crear, diseñar y confeccionar el traje tal y como la novia lo ha soñado, guiándola siempre en cuanto a lo que es tendencia y a lo que le va mejor según su tipo de cuerpo y estilo.

La madrina es parte esencial

La madrina viene a ser la segunda figura femenina de una boda. Aunque su estilismo y atuendo no deben competir con el de la novia, quien obviamente es la protagonista de la celebración, sí debe ser impecable y de impacto, ya que cada quien desde su lugar debe tener la potencialidad de impresionar y acaparar miradas.

Un aspecto importante en la celebración de la boda es definir el diseño que usará la madrina. Para elegir entre los vestidos de madrina cuál puede ser el ideal, se debe tener en cuenta una multiplicidad de factores. En cuanto al color, por razones obvias no debe ser blanco, tampoco similares como beige o marfil. El negro, de igual forma, no es opción, ya que se asocia con un mal augurio. 

Por otra parte, el atuendo de la madrina debe ir en consonancia con el de la novia. Por ejemplo, si esta lleva un traje al estilo clásico, debe haber coincidencia en este sentido. 

Se deben evitar vestidos con pedrería, sobrecargados o muy escotados, es mejor optar por modelos más recatados y sobrios; la elegancia en cada detalle debe prevalecer y este es uno de ellos.