Mama Festival Gastronómico en Ezcaray: showcookings, mercado y croquetas

Ezcaray, uno de los pueblos con más encanto de La Rioja, celebra este verano una nueva edición del Mama Festival Gastronómico, una cita imprescindible para los amantes del buen comer, la cocina de proximidad y los eventos al aire libre. A lo largo de varios días, las calles se llenan de sabor, creatividad y propuestas gastronómicas que combinan tradición e innovación en un entorno único.

La programación del festival gira en torno a tres pilares: los showcookings de chefs invitados, un mercado de productos artesanos y locales, y una ruta de croquetas que convierte a este pequeño rincón riojano en el paraíso de la tapa. Todo ello en un ambiente relajado, con música, buen clima y la cercanía de los vecinos y productores.

 

Sabores que se cocinan en vivo

Uno de los atractivos principales del festival son los showcookings en directo. Creados para que el público pueda ver, oler y degustar en primera persona, reúnen a chefs de distintos perfiles: desde reconocidos nombres de la cocina riojana hasta talentos emergentes que apuestan por recetas innovadoras sin perder la raíz. Productos de temporada como las setas, las verduras de la huerta, los quesos locales o el cordero se convierten en protagonistas de platos que se sirven en el momento, recién salidos de los fogones.

Estos espacios no solo son espectáculos culinarios, sino también lugares de aprendizaje y conexión con la tierra. Los asistentes pueden descubrir nuevas técnicas, ideas y sabores mientras se sumergen en la cultura gastronómica de Ezcaray.

 

Un mercado que despierta los sentidos

Durante el festival, el pueblo también acoge un mercado donde productores artesanales ofrecen lo mejor de la despensa riojana: embutidos, conservas, dulces, vinos, aceites y mucho más. Es el lugar perfecto para llevarse a casa un trocito del festival o preparar un picnic en plena naturaleza. Además, muchos expositores ofrecen degustaciones, por lo que cada paseo se convierte en una experiencia sensorial.

Si buscas una escapada con calma, cultura local y buena mesa, Ezcaray ofrece todo eso y más. Y para quienes desean vivir la experiencia completa, encontrar un buen alojamiento en Ezcaray es clave para moverse con libertad, descansar bien y saborear cada momento del festival sin prisas..

 

Croquetas para todos los gustos

En Ezcaray, la croqueta es más que una tapa: es una insignia local. Durante el Mama Festival, bares y restaurantes de la zona compiten por ofrecer la más sabrosa, original o tradicional. De jamón, de setas, de trufa, de queso de cabra… La variedad es infinita, y los visitantes pueden hacer su propia ruta para probarlas todas.

Este ambiente desenfadado, acompañado de música y terrazas llenas de vida, convierte al festival en una experiencia completa. Ideal para un viaje en pareja, con amigos o incluso en familia, es una excusa perfecta para conocer el pueblo desde otra perspectiva.

Para quienes vienen desde zonas más alejadas, especialmente desde el Pirineo o el norte de Aragón, hacer una parada en un hotel en Jaca puede ser una excelente opción. La ciudad, bien conectada y con oferta cultural y gastronómica propia, es un buen punto de descanso antes o después de la escapada riojana.

 

Gastronomía, descanso y entorno

El Mama Festival no solo se disfruta por el paladar, también es una oportunidad para reconectar con la naturaleza, descubrir nuevos productos y respirar aire puro entre montañas. Ezcaray ofrece senderos, rutas de bicicleta, parques y un ambiente tranquilo, incluso en días de celebración.

Elegir un buen alojamiento, ya sea en el centro del pueblo o en zonas cercanas, permite disfrutar del festival con comodidad, planificar actividades complementarias y desconectar del calor urbano en un entorno verde y fresco. Y si el viaje se amplía hacia los valles del norte, una noche en Jaca se convierte en el complemento ideal para redondear la escapada.